| Además
existen dos momentos reconocidos como “difíciles”,
independientemente del origen geográfico de los alumnos y de
los modos de vida escolar, y que coinciden con los cronobiológicos:
los inicios de la mañana y de la tarde.
Los mejores resultados varían con la edad
La influencia negativa del fin de semana comienza a percibirse el viernes
por la tarde y se prolonga hasta el martes por la mañana.
Algunos
factores que modifican las variaciones diarias de los resultados:
- La edad
Las experiencias realizadas en Educación Infantil (4-5 años),
en los Colegios de Primaria (6-11 años) y en los Institutos
(11-14 años) permiten observar una evolución con la
edad de las fluctuaciones diarias de la atención.
La edad influye de dos maneras:
Por una parte, la evolución diaria es inversa entre Educación
Infantil y Primaria
Índice |
Pública | Primaria
En el periodo de
(4-5 años), la atención decrece entre el inicio y el fin
de cada secuencia de 60 minutos. El resultado del fin de un periodo
es significativamente inferior al del inicio de la secuencia siguiente.
Contrariamente, en el periodo de (10-11 años), la atención
progresa del inicio al fin de cada secuencia de 60 minutos y, a excepción
del bajón que se produce en la pausa de después de comer,
también aumenta del fin de una secuencia al inicio de la secuencia
siguiente.
Por la mañana, el ritmo de 6-7 años es parecido al de
4-5 años, mientras que por la tarde es más próximo
al de 10-11 años.
Comprobamos que
los porcentajes de los resultados más altos y los más
bajos se atenúan entre la Primaria y la Secundaria.
El ritmo diario de la atención aumenta progresivamente hasta
la adolescencia. Así, a lo largo de la jornada, el nivel de los
resultados se eleva al finalizar la jornada de mañana para tres
tramos de edad: 6-7 años, 8-9 años y 10-11 años.
Por la tarde, los alumnos más pequeños (4 - 9 años)
obtienen escasos resultados. Sin embargo, los alumnos más mayores
(10-11 años) obtienen los mismos resultados que por la mañana.
En conclusión, los resultados de la actividad intelectual
por la tarde son proporcionales a la edad.
Índice |
Pública | Primaria
- La naturaleza
del trabajo y las condiciones de su ejecución.
Las investigaciones sistemáticas aplicadas, conducen a establecer
un punto de enlace entre la naturaleza del trabajo (si es conocido
o desconocido por el alumno) y la ausencia o presencia de variaciones
en los resultados.
Cuando se domina una tarea, se aplica un tratamiento automático
y no se producen variaciones.
Inversamente, cuando la tarea no se domina, se aplican procesos de
conocimiento controlados y hay variaciones.
El dominio puede depender del grado de aprendizaje, de la dificultad
de la prueba o de los alumnos en sí mismos.
En definitiva, los alumnos que tienen dificultades en
el aprendizaje son los que presentan mayor variación en el
ritmo escolar diario.
Índice |
Pública | Primaria
A
modo de conclusión: algunas posibles aplicaciones
Para organizar el tiempo escolar
se deben tener en cuenta los siguientes factores:
1. Respetar los ritmos diarios psicológicos
y fisiológicos del niño.
A lo largo de la jornada escolar existen buenos y malos momentos. El
inicio de la mañana y después de comer son reconocidos
científicamente como malos momentos, mientras que el medio y
el fin de la mañana y el fin de la tarde se caracterizan como
buenos momentos para los alumnos más mayores de Primaria.
Por eso, parece oportuno situar las actividades que exigen un mayor
esfuerzo de conocimiento y de atención en los momentos considerados
como buenos y ocupar los menos favorables con actividades de contenidos
más lúdicos, más socializantes.
Es posible también atenuar los momentos más desfavorables
con otras disposiciones materiales. Por ejemplo, la entrada a clase
puede ser precedida de un periodo que permita la llegada escalonada
de los alumnos, o bien, se pueden proponer después de comer otras
actividades diferentes a las de clase, como la siesta.
2. Tener en cuenta los dos principales factores que influyen sobre los
ritmos en la jornada escolar: la edad y el dominio de la tarea.
- La edad:
La presencia en la escuela debería ser proporcional a la edad
de los alumnos.
Esto ya se hace en Alemania y se ha demostrado la equivalencia entre
el nivel de aprendizaje alcanzado por los alumnos franceses y alemanes.
Índice |
Pública | Primaria
Presencia en la
escuela no significa obligatoriamente eficacia.
El enseñante debe tener en cuenta la edad de sus alumnos en la
organización del trabajo.
Si tiene a su cargo alumnos de 10-11 años puede prever al final
de la tarde, de 15h a 16h, actividades que requieran más esfuerzo,
pero esto no sería deseable con alumnos de 6-7 años
- El dominio de
la tarea:
Los alumnos con más dificultades escolares, aquellos que no dominan
el trabajo, son los que presentan las variaciones más marcadas
en el ritmo escolar diario. Por eso es importante respetar los ritmos
de vida de estos alumnos y aplicar una nueva organización de
horarios, allí donde se encuentran los mayores problemas. Sería
un medio de lucha contra el fracaso escolar.
3. Evitar la semana
de 4 días. (Implantada en algunas zonas de Francia, siendo la
normal de 4 días y medio)
Es preferible tener 4 días y medio de clase que sólo 4
días. El sábado por la mañana para los más
mayores, o bien el miércoles por la mañana para los más
pequeños. Cualquiera que sea la organización semanal,
debe estar acompañada obligatoriamente de actividades extra escolares.
4. Reequilibrar
el año escolar.
Para que los alumnos se aprovechen plenamente de sus vacaciones son
necesarias dos semanas, la primera para deshabituarse del empleo del
tiempo escolar, no oír el despertador por la mañana y
la segunda para aprovechar las vacaciones y descansar. Estas dos semanas
son más beneficiosas cuando se encuentran en los períodos
del año reconocidos como difíciles para vivir: a) finales
de octubre, comienzo de noviembre b) fin de febrero, comienzo de marzo.
En Francia todas las vacaciones dentro del curso escolar duran aproximadamente
dos semanas salvo las de Todos los Santos (período poco propicio
al turismo) que sólo dura una semana.
Los niños deben trabajar en el primer trimestre 15 semanas, casi
la mitad del año escolar (36 semanas) sin prácticamente
ningún reposo y esto no favorece el desarrollo del niño.
Índice |
Pública | Primaria
Valoración
de STEM-STEs
Con la presente
traducción, iniciamos la difusión de una serie de trabajos
de investigación sobre ritmos escolares. Pretendemos con ello
reabrir un debate que se cerró en falso en el año 2000,
debido a intereses nunca expuestos explícitamente. Si bien entendemos
que todos los intereses son lícitos, no es menos cierto, que
la ocultación de algunos intereses dificulta un debate realmente
democrático.
Todos decimos que el principal protagonista de la educación es
el alumno, pero solemos ocultar o, al menos eliminamos de la esfera
del debate, todos aquellos aspectos que corporativamente no nos interesan
por motivos religiosos –calendario-, económicos –empresas
de comedor y de actividades extraescolares y gasto público-,
políticos –populismo de los votos- o, personales –horarios
de padres o profesores considerados individualmente.
De la investigación de François Testu se deduce, por ejemplo,
que el resultado de los aprendizajes de los niños de 4 y 9 años
por la tarde es prácticamente nulo, mejorando a partir de los
10 años.
Si se toma en cuenta sólo este factor la conclusión sería
imponer la jornada continua a una parte importante de los alumnos de
primaria y la jornada partida en los centros de secundaria puesto que
el rendimiento por la mañana y por la tarde es muy parecido.
No es eso lo que nos proponemos, pero sí exponer que los redundantes
escritos de algunos profesores de la Universidad, intentando demostrar
sin ninguna investigación contrastada que la jornada continua
es perjudicial para los alumnos, son algo indigno de un profesor universitario
investigador.
Índice |
Pública | Primaria
|