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Desde antes de las elecciones de Noviembre de 1998 hasta ahora, en
las visitas del STEM a los Centros públicos, muchos profesores nos instaban a comprometernos con una
reivindicación que sólo estaba en el programa electoral de nuestro sindicato, y que básicamente se resume en el
título de este artículo.
Todos los sindicatos de la enseñanza históricamente hemos defendido: 30 años de servicio o 60 años de edad.
El STEM no piensa renunciar a ella.
Pero, en el momento presente, el STEM, estima que hay que poner el mayor énfasis en una reivindicación muy
ajustada a razón, que no es nada demagógica ni descabellada, y sí muy pegada a la realidad y muy esperada por
muchos enseñantes, cual es:
Jubilación voluntaria (con el 100% del haber regulador) para el profesorado que con 35 años de
servicio no tiene 60 de edad.
Actualmente, la condición "sine qua non" para poder jubilarse por Logse es tener 60 años cumplidos.
Razones para defender nuestra propuesta
Son muchos los problemas que acarrea el ejercer esta profesión y que algunos de ellos, por graves (son noticia
frecuentemente en la prensa), justifican nuestra propuesta.
Factores de una profesión de riesgo como son las enfermedades profesionales del docente (aún por definir), la
complejidad de los comportamientos de los niños y adolescentes, tan difícilmente de tratar, y la pérdida de
autoridad ante ellos generan en los profesores angustia e impotencia que ponen en peligro sus propias capacidades
psíquicas y físicas.
Además, los nuevos tiempos han traído al mundo escolar nuevos problemas: la adaptación permanente a los planes de
estudio, el conocimiento de las nuevas tecnologías, la continua presión que el profesorado sufre de los distintos
estamentos implicados en la vida escolar (padres, Administración, dirección), hacen que este mundo educativo le
desborde y hacen que, también, le exija un esfuerzo para el que no se sienta con muchas energías al cabo de una
dilatada vida profesional.
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